Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) denunciaron un plan de 240 despidos, lo que representa casi el 25% de la planta, y llevan adelante un paro de actividades en rechazo a la medida impulsada por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Defensa. Según detallaron, el recorte alcanzaría tanto a la sede central como a estaciones meteorológicas distribuidas en todo el país, entre ellas unas 18 ubicadas en el interior de la provincia de Buenos Aires, como Mar del Plata, Junín, Tres Arroyos, 9 de Julio y Trenque Lauquen.

De acuerdo con lo informado por la Agencia DIB, la propuesta oficial es avanzar con las cesantías antes del 10 de abril, sobre una dotación actual de 972 personas. Desde el organismo señalan que los despidos dejarían al SMN con alrededor de 540 trabajadores, muy por debajo del número que consideran adecuado para su funcionamiento óptimo, que estiman en unos 1.200 puestos. También remarcan que desde 2024 la planta viene reduciéndose por despidos, jubilaciones y renuncias, con lo cual la estructura ya se encuentra por debajo de lo necesario para garantizar la prestación plena del servicio meteorológico.

“La calidad de un servicio meteorológico no depende solo de la tecnología: necesita personas, tiempo y continuidad. Ajustar en personal no mejora el pronóstico. Para que funcione mejor, el camino es otro: invertir, fortalecer los equipos y sumar gente”, advirtió la comunicadora meteorológica Cindy Fernández, al cuestionar el recorte. El SMN opera bajo los parámetros de la Organización Meteorológica Mundial y las mediciones que realiza alimentan estadísticas clave para sectores como el agro, además de aportar información para enfrentar desafíos ambientales con datos empíricos confiables.

Los especialistas advierten que la falta de personal no solo deteriora la calidad de los pronósticos sino que incrementa el riesgo en actividades críticas como la aviación, donde cada vuelo se planifica con información precisa y actualizada para definir rutas y condiciones de despegue y aterrizaje. En la misma línea, el gremio ATE alertó que el recorte “dejará al país sin alertas meteorológicas cuando más se necesitan” y significará pérdida de precisión, tiempo y capacidad de respuesta frente a fenómenos severos. Cada puesto que se elimine, añadieron, aumentará el riesgo para la población, la aviación civil, la navegación marítima y fluvial, y la producción agropecuaria.

FUENTE DATA TRENQUE.