Un grave incidente ocurrido durante los festejos de Año Nuevo en San Martín de los Andes dejó como saldo a un joven de General Villegas con la pérdida total de la visión en uno de sus ojos. El hecho tuvo lugar en la madrugada del 1 de enero, durante una fiesta privada denominada Cherry Edición Piché 808, realizada en el establecimiento Doña Clara, y reavivó el debate sobre el uso de pirotecnia en eventos masivos.

La víctima es Ignacio “Nacho” Leiva, quien se encontraba de vacaciones junto a amigos y su pareja cuando, cerca de las 3.30, una persona comenzó a arrojar petardos al aire dentro de una carpa abierta. Uno de esos artefactos impactó de lleno en el rostro del joven, provocándole una lesión gravísima que derivó en la pérdida irreversible de un ojo.

Según relató su hermana, Josefina Leiva, la asistencia no fue inmediata y los presentes debieron salir hacia la ruta para conseguir ayuda. Finalmente, una agente policial los condujo hasta una ambulancia, desde donde Nacho fue trasladado al hospital local y luego derivado al Hospital Austral, en Buenos Aires, donde permanece internado.

“El ojo ya lo perdió, lo van a operar para ver si pueden reconstruir algo desde lo estético, pero la vista no se recupera”, explicó Josefina, quien cuestionó con dureza la organización del evento. Señaló que en la fiesta había más de 1.400 personas y solo 15 efectivos policiales, lo que a su entender evidencia una grave falla en las medidas de seguridad.

La familia inició una denuncia penal y trabaja junto a un abogado para determinar responsabilidades, tanto de la persona que arrojó el petardo como de los organizadores de la fiesta. También reclamaron que se difundan imágenes de la noche del evento, con el objetivo de identificar al autor del hecho, convencidos de que debe existir registro en video de lo sucedido.

Josefina afirmó además que, tras el incidente, los organizadores anunciaron por micrófono que la pirotecnia no estaba autorizada y advirtieron que, de repetirse, se suspendería la fiesta. Sin embargo, denunció que incluso después de la lesión sufrida por su hermano volvió a detonarse otro petardo y recién entonces se dio por finalizado el evento, cuando ya estaba cerca de concluir.

En San Martín de los Andes la pirotecnia se encuentra prohibida desde hace varios años, aunque la normativa no impidió que se produjera este episodio. La familia de Nacho también cuestionó una comunicación oficial que habló de “lesión leve”, al remarcar que la pérdida de un ojo de ningún modo puede considerarse una situación de esa naturaleza.

Nacho Leiva es hijo de “Pachengo” Leiva y Claudia Bracco, una familia muy conocida en General Villegas, por lo que el caso generó una profunda conmoción en la comunidad. El hecho volvió a poner en primer plano la necesidad de controles más estrictos y de mayor concientización sobre los riesgos del uso de pirotecnia en espacios con gran concentración de público.

fuente datatrenque.