Desde hace unos 20 días, la calle Las Araucarias, en el tramo comprendido entre la bajada desde la Ruta 188 —frente a la estación de servicio YPF— y la calle Los Sauces, en General Villegas, permanece totalmente cortada al tránsito por la construcción de un reductor de velocidad frente a una vivienda y una empresa instaladas en el lugar. La estructura se encuentra en etapa de fraguado y, por ese motivo, la circulación de todo tipo de vehículos está impedida, al igual que el paso por las veredas, que se encuentran totalmente atravesadas por cintas de peligro, situación que podría extenderse por unos 30 días.

La obra no exhibe cartelería que la identifique como intervención municipal y presenta escasa visibilidad en horario nocturno, lo que generó consultas vecinales sobre su origen. Ante ese planteo, desde el área de Obras Públicas del municipio confirmaron que se trata de una iniciativa de un particular, que cuenta con la aprobación oficial y asume íntegramente el costo y la ejecución de los trabajos.

El objetivo del reductor es disminuir la velocidad con la que transitan los vehículos por ese sector, en especial los camiones, cuyo paso por allí se encuentra prohibido por ordenanza, aunque la normativa no se cumple de manera efectiva. La ciudad, además, carece de arcos limitadores de altura, una medida que fue descartada por consideraciones estéticas, según manifestaciones previas de la arquitecta Alejandra Matellán, titular de Obras Públicas.

En la zona donde se emplaza el reductor también se realizaron otras mejoras, como la colocación de piedra en reemplazo del asfalto, trabajos que igualmente fueron afrontados económicamente por el vecino frentista. Consultada sobre antecedentes de intervenciones similares impulsadas y financiadas por particulares, Matellán sostuvo que no tiene registro de casos anteriores y señaló que, si surgieran inquietudes de este tipo por parte de otros vecinos, la respuesta se evaluará en cada situación puntual.

fuente distrito interior.