Una iniciativa en el Concejo plantea que no se den más habilitaciones y que los existentes se adecúen en cinco años. Se incorpora a la Secretaría de Control como autoridad de aplicación
Un proyecto de modificación de ordenanza propone la prohibición de los criaderos de perros y gatos en Rosario. En caso de ser sancionada tal como está, no se otorgarán más habilitaciones para establecimientos de este tipo en la ciudad y los ya existentes deberán adecuarse en un plazo máximo de cinco años.
A su vez, otro de los puntos que se plantea, tanto en el proyecto mencionado como en otra iniciativa similar, es que la Secretaría de Control y Convivencia sea la autoridad de aplicación de la ordenanza que regula la tenencia de mascotas ya que en varios operativos de rescates de animales el fin de la legislación pasó de ser una cuestión sanitaria a un asunto de control urbano.
El proyecto principal fue presentado por la concejala Norma López, del bloque Justicia Social, para sumar un nuevo artículo a la ordenanza 7.445 que regula la tenencia, control, registro, protección y permanencia en lugares públicos de animales domésticos.
La modificación plantea varias réplicas del posible nuevo punto 27 de la normativa, con las cuales se busca prohibir en Rosario la instalación de criaderos de perros y gatos. A su vez, propone que los criaderos que están “debidamente habilitados a la fecha de la aprobación” puedan continuar con sus actividades con un máximo de 5 años y “sin posibilidad de prórroga alguna”. También tendrán que presentar una declaración jurada con los animales que tienen bajo su custodia y los mismos deberán estar identificados con “microchips o tatuajes”, algo que es obligatorio en Rosario desde hace más de 20 años pero que muy pocas personas cumplen.
Reproducción
En diálogo con La Capital, López explicó que uno de los puntos del proyecto radica en la prohibición a los comercios que ya estén habilitados para estimular la reproducción, venta y comercialización de perros. Esta fue una figura que se incorporó a la ordenanza en 2009, a partir de la sanción de la normativa 8.468.
Además, explicó: “Hacemos obligatoria la identificación de perros y gatos. Lo del microchip es para situaciones de animales de gran porte, pero planteamos una identificación para todos los animales”.

“Notamos un crecimiento de animales en los barrios, que tampoco son comunitarios porque nadie los cuida. Por eso creemos que se deben reforzar las áreas de salud”, agregó.
Control para labrar infracciones
Una de las últimas disposiciones que propone la concejala es que el órgano de control y aplicación de la ordenanza sea la Secretaría de Control y Convivencia, sumando una capa más a la posibilidad de sancionar a los eventuales infractores ya que, actualmente, esa medida recae exclusivamente en el Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa).
Otro proyecto de modificación sobre la misma ordenanza pero sobre el artículo 9º, presentado por Carlos Cardozo (PRO), también plantea que sea Control y Convivencia la autoridad de aplicación, a través de la Dirección de Proximidad y de los agentes de la Dirección de Control Urbano aunque sin dejar de lado al Imusa ni a la Oficina de Protección Animal.
Estas dependencias tendrán las competencias de la ordenanza, que son regular la tenencia, control, registro, protección y permanencia en lugares de uso público de perros y gatos, fomentar la educación ecológica y respeto a la naturaleza, y prevenir, denunciar y sancionar el maltrato y los actos de crueldad contra los animales, entre otras cuestiones.

