En medio de la preocupación generada por recientes casos vinculados al uso recreativo de fármacos, dialogamos con el profesional de la salud Eduardo Arellano, quien brindó su mirada sobre el Propofol y el Fentanilo, dos drogas de uso estrictamente hospitalario.
Durante la entrevista, explicó que ambos medicamentos son utilizados en contextos médicos controlados, principalmente como anestésicos e inductores del sueño en cirugías o procedimientos complejos. Sin embargo, advirtió que su uso fuera de ese ámbito representa un riesgo extremo, ya que pequeñas variaciones en la dosis pueden provocar depresión respiratoria y la muerte.
Además, señaló que el acceso a estas sustancias suele darse dentro del propio sistema de salud, donde existen “vacíos de control” que facilitan su desvío. En ese sentido, remarcó la necesidad de reforzar los mecanismos de trazabilidad y control, así como también avanzar en la detección y el acompañamiento de profesionales con problemas de adicción.
A continuación, escuchá la nota completa con Eduardo Arellano:

