El juez de audiencia de General Pico, Marcelo Luis Pagano, condenó a Amalio Enrique Sánchez a cuatro años de prisión de efectivo cumplimiento por el delito de homicidio simple en grado de tentativa, en el marco de un juicio abreviado por un violento ataque ocurrido durante un festival de boxeo en el club Pampa de Rancul, La Pampa. La sentencia se dictó el 20 de abril de 2026 y la víctima fue identificada como Roberto Osmar Sain.
El hecho se produjo en los primeros minutos del 20 de julio de 2025, cuando Sain salía del baño del club y fue abordado por la espalda por Sánchez, de 37 años, con quien mantenía un conflicto anterior. Según el fallo, sin mediar palabra el agresor intentó matarlo asestándole varias puñaladas con un cuchillo de mango negro de unos 20 centímetros, en el cuello, el brazo izquierdo, el tórax del lado derecho y la espalda, hasta que otras personas intervinieron y lograron reducirlo.
Tras el ataque, la policía encontró a Sain recostado en un cantero del bulevar España, en Rancul, con heridas en el cuello que sangraban de manera continua, por lo que un efectivo le practicó presión en la zona hasta su traslado al hospital. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió múltiples heridas punzocortantes y un neumotórax que requirió drenaje pleural, y el informe médico incorporado al expediente advirtió que las lesiones pudieron haber comprometido su vida de no haber recibido a tiempo el tratamiento médico y quirúrgico necesario. El juez Pagano destacó en la sentencia que la rapidez del personal de salud fue clave para salvarle la vida.
El acuerdo de juicio abreviado fue presentado por el fiscal Guillermo Komarofky junto a los defensores particulares Jerónimo Altamirano y Michel Divoy Martín, y contó con la admisión de responsabilidad por parte de Sánchez. Sain, al ser notificado de los términos del convenio, prestó su consentimiento para avanzar con esa vía procesal.
En su resolución, el magistrado consideró probado que Sánchez atacó a Sain sin discusión previa, con varios puntazos que casi terminan con su vida, motivado por un altercado anterior en el que había resultado lesionado en un ojo. Durante el episodio, el agresor le recriminó a la víctima que “esto no iba a quedar así, casi me hizo perder el ojo”, lo que para el juez evidenció la existencia de una decisión previa de agredirlo con intención de matarlo. Pagano subrayó que el hecho de concurrir al evento portando un arma blanca y de abordarlo por la espalda revela que el imputado actuó con conciencia y voluntad de matar, siendo finalmente impedido por la intervención de terceros y la rápida atención médica.
Además de la pena de prisión, el juez dispuso el decomiso y la destrucción del cuchillo utilizado en el ataque, al considerarlo instrumento del delito.
FUENTE INFOPICO.

