Un joven de 18 años, oriundo de la provincia de Buenos Aires, fue detenido en un paso fronterizo de Entre Ríos acusado de haber actuado como “recolector” en una estafa millonaria bajo la modalidad del “cuento del tío”, perpetrada en agosto pasado en Eduardo Castex, donde un vecino fue despojado de unos 60 mil dólares. La investigación estuvo a cargo de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional I, que siguió durante meses la pista de la banda en distintas provincias hasta dar con el sospechoso, quien intentaba cruzar a otra jurisdicción cuando fue identificado.
Según la causa, el hecho ocurrió el 28 de agosto, cuando la víctima –un vecino de apellido Roberto– recibió una llamada al teléfono fijo de su vivienda, ubicada en calle 25 de Mayo, de parte de un supuesto escribano que se presentó con el nombre de “Axel Díaz” y lo convenció de que sus dólares “cabeza chica” iban a perder valor, por lo que debía entregarlos para ser cambiados. Minutos después, un joven se presentó en el domicilio y se llevó una bolsa con aproximadamente 59 mil dólares, concretando así la maniobra delictiva.
El comisario Diego Fernández, jefe de la Brigada de Investigaciones, explicó que, a partir del análisis de cámaras y registros, se determinó que los estafadores habrían hecho base en La Pampa y que, con la colaboración de la Brigada de General Pico, se confirmó que el vehículo utilizado –un Renault Sandero blanco– y dos personas se habían alojado en un hotel de esa ciudad el 27 de agosto, un día antes del hecho. El rodado fue secuestrado luego, el 20 de octubre, en la provincia de Chaco, en poder de un conductor que manifestó haberlo adquirido de buena fe, asegurando desconocer que tenía pedido de secuestro.
Fernández indicó que, como ocurre habitualmente en este tipo de delitos, el detenido es quien cumplía el rol de “recolector”, es decir, la persona encargada de retirar el dinero en efectivo de los domicilios de las víctimas. “Son hechos complejos porque son personas muy escurridizas, van de una provincia a otra”, graficó el jefe policial, al describir la movilidad constante de la organización para dificultar el trabajo de los investigadores.
El joven fue interceptado el 14 de enero en el paso fronterizo Telégrafo, en Entre Ríos, cuando viajaba en una Toyota Hilux junto a su padre, oportunidad en la que se constató el pedido de detención emitido desde La Pampa. Tras su aprehensión, fue trasladado a Santa Rosa y quedó a disposición de la fiscal Natalia Urruti, quien llevará adelante la formalización de cargos, mientras la policía continúa las diligencias para identificar y ubicar al resto de los integrantes de la banda. Pese al avance de la investigación y a la detención, el dinero sustraído no pudo ser recuperado, ya que el sospechoso no llevaba efectivo al momento del control.

