En un contexto de fuerte incertidumbre para decenas de familias del norte de la provincia de La Pampa, Argentina, trabajadores del Frigorífico Pico, planta Trenel, denunciaron despidos masivos sin criterios claros, falta de pago de indemnizaciones y ausencia total de respuestas por parte de la empresa. La situación se da en un establecimiento clave para la economía regional y profundiza la preocupación social en localidades como Trenel, La Maruja y Arata.

Axel Cuello, uno de los empleados despedidos, contó que luego de la última manifestación frente a la planta de Trenel siguen sin percibir un solo peso de la indemnización ni de la liquidación final. Señaló que, pese a que se habló de plazos legales de cuatro o cinco días hábiles, “no tenemos nada de la indemnización depositada, no hemos recibido nada”. Según relató, la empresa habría intentado encuadrar el ajuste en un procedimiento preventivo de crisis para pagar solo el 50% de las indemnizaciones, pero ni siquiera eso se concretó hasta el momento.

Cuello calificó el proceso de desvinculaciones como desordenado y arbitrario, y sostuvo que no se respetó ni la antigüedad ni la práctica habitual de despedir primero a quienes llevaban menos tiempo. “Acá fue todo al tuntún: tengo 6 años en la empresa, pero echaron a gente con casi 20 años de antigüedad y dejaron a personas con apenas unos meses; despidieron a todos mezclados, no importó nada”, graficó el trabajador. También cuestionó el silencio de la patronal: dijo que durante las protestas había personal en la garita, pero ningún directivo salió a explicar la situación.

El malestar alcanza también al sindicato del sector, al que varios de los trabajadores le reprochan falta de presencia en el conflicto. “El gremio no sé, la gente no está apareciendo”, afirmó Cuello, marcando la sensación de desamparo entre las y los despedidos.

En lo operativo, la planta del Frigorífico Pico en Trenel se encuentra completamente paralizada y tampoco hay certezas para quienes aún figuran como empleados. “La gente que no está despedida se las está rebuscando como puede, porque tampoco sabe si va a cobrar este mes; está todo parado, no hay nadie trabajando en la planta”, describió el trabajador. Frente a este escenario, los operarios adelantaron que mantendrán los reclamos y que seguirán con manifestaciones pacíficas para visibilizar el conflicto y exigir respuestas.

Para sostener la protesta y ampliar la convocatoria, los despedidos ya mantuvieron reuniones con los intendentes de La Maruja, Arata y Trenel, localidades del norte pampeano, con el objetivo de coordinar traslados y sumar más personas a las próximas movilizaciones. Al mismo tiempo, circulan versiones sobre una eventual reactivación de la planta a partir de marzo bajo otra administración o mediante un esquema de alquiler, pero los trabajadores se muestran escépticos. “Son voces que dicen que arrancan otra vez, pero es todo incertidumbre; esto golpea día a día y afecta económica y psicológicamente a todos mis compañeros”, sostuvo Cuello, al describir el impacto del conflicto en las familias de la región.

fuente infopico.