La provincia de Buenos Aires atraviesa un nuevo enfrentamiento político luego de que el gobierno bonaerense denunciara un presunto “complot policial” protagonizado por efectivos ligados al ex comisario Maximiliano Bondarenko, cabeza de lista de La Libertad Avanza en la Tercera Sección Electoral, y muy cercano al oficialismo nacional. Según la denuncia, 24 policías fueron removidos de sus cargos por estar involucrados en actividades destinadas a diseñar, desde dentro de la fuerza, una reforma institucional que beneficie políticamente al espacio libertario.

De acuerdo con el ministerio de Seguridad provincial, estos oficiales formaban parte de reuniones y estructuras destinadas a promover cambios en la conducción de la Policía Bonaerense, usando recursos estatales para respaldar la campaña electoral. Fueron acusados de planificar una “purga interna” con el objetivo de desplazar a los mandos actuales e instalar aliados.

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, salió al cruce de la denuncia y defendió públicamente a Bondarenko, calificándolo de víctima de una persecución política impulsada por Axel Kicillof. “El inútil de Kicillof cesantea a 24 policías solo porque cree que apoyan a Bondarenko. ¿La causa? Ninguna. Pura persecución política”, afirmó la funcionaria, quien luego se reunió con el candidato en la sede del Ministerio nacional para brindarle su respaldo y exigir la reincorporación de los efectivos sintentizados como “simple camaradería”.

La disputa exhibe el nivel de tensión que atraviesa la campaña electoral, donde el tema de la seguridad se convirtió en un eje de confrontación directa entre el modelo libertario y el peronista. Kicillof y su equipo defienden su decisión de apartar a los efectivos como parte de una política de respeto a las normas y los límites institucionales.


Fuente: Infobae.