La Justicia pampeana ratificó una condena de más de 6,2 millones de pesos contra una ART por las secuelas que le dejó el COVID-19 a un trabajador de una panadería de Santa Rosa, provincia de La Pampa. Al mismo tiempo, la Cámara de Apelaciones rechazó extender la responsabilidad al dueño del comercio y negó el pago por daño moral.

El fallo fue dictado por la Sala 3 de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Santa Rosa, cuyos jueces Carina Ganuza y Guillermo Samuel Salas confirmaron la sentencia que obliga a Prevención ART S.A. a indemnizar al empleado por una incapacidad física parcial y permanente del 9%.

El trabajador se desempeñaba como oficial maestro de panadería y sostuvo que, tras contagiarse de coronavirus, quedó con fuertes secuelas físicas, entre ellas pérdida de peso, dificultades para hablar y comer, y limitaciones motrices en la pierna izquierda y la cadera. Las pericias médicas incorporadas a la causa respaldaron ese cuadro y determinaron el porcentaje de incapacidad.

En su reclamo, el empleado había pedido una reparación integral e insistido con un resarcimiento por daño moral, además de intentar que la condena alcanzara también al empleador. Sin embargo, la Justicia entendió que la demanda estaba encuadrada en la Ley de Riesgos del Trabajo, un régimen que no prevé ese tipo de compensación emocional.

El tribunal también sostuvo que el dueño de la panadería había cumplido con su obligación legal al contratar una ART, por lo que quedó fuera del proceso. De este modo, la indemnización quedó limitada a las fórmulas previstas por la ley laboral, actualizadas por el índice RIPTE, pero sin incluir una reparación adicional por el sufrimiento padecido.

Fuente Informativa: Infopico