Un albañil de 46 años fue condenado a dos años de prisión de cumplimiento efectivo por agredir física y psicológicamente a su pareja en un contexto de violencia de género crónica en Santa Rosa, La Pampa. La sentencia fue dictada recientemente por el juez de Control Carlos Matías Chapalcaz, en el marco de un juicio abreviado en el que el acusado reconoció su culpabilidad.
El hecho que desencadenó la condena ocurrió en la noche del 11 de diciembre de 2025, cuando el hombre comenzó a hostigar a la mujer por WhatsApp, exigiéndole que regresara a la vivienda que compartían antes de las 23 y amenazándola con ir a buscarla “de los pelos” si no obedecía. Cuando la víctima finalmente llegó a la casa, el agresor le arrojó la mochila a la calle, la tomó de la nuca y la tiró violentamente contra el piso, según consta en el expediente judicial.
La investigación permitió reconstruir un cuadro de violencia de género sostenida en el tiempo, en el que la mujer vivía bajo un clima de extremo terror. De acuerdo con los informes incorporados a la causa, el acusado la amenazaba reiteradamente con prender fuego la casa “con los hijos adentro” si se animaba a denunciarlo, lo que la paralizó durante un largo período. Un equipo técnico de la Dirección de Políticas de Género de la Municipalidad de Santa Rosa calificó la situación como de violencia doméstica crónica y de alto riesgo, con agresiones físicas, sexuales, psicológicas y económicas, agravadas por el consumo de sustancias por parte del victimario.
Durante la prisión preventiva se sumó un dato particularmente alarmante: al secuestrar y peritar un teléfono celular que el hombre tenía en su lugar de detención, la Justicia comprobó que seguía incumpliendo la prohibición de contacto. En esos mensajes, dirigidos a personas de su entorno, manifestaba que, cuando recuperara la libertad, iba a matar a la mujer.
El acuerdo de juicio abreviado fue impulsado por la fiscal María Micaela Succurro y la defensora oficial Silvia Mariel Annecchini, y aceptado por el imputado, quien admitió los delitos de lesiones leves calificadas por la relación de pareja y amenazas simples, todo en un contexto de violencia de género. La víctima, representada como querellante por el abogado Marco Daniel Mezzasalma, consintió el trámite abreviado para evitar la instancia de debate oral, aunque dejó asentada su disconformidad con el monto de la pena, por considerar que resulta demasiado leve frente a la gravedad de los hechos y al riesgo que continúa afrontando.
FUENTE INFOPICO.

