Los abusos ocurrieron a fines de 2023 en la localidad de Rawson, provincia de San Juan. En diálogo con Infobae, Ingrid Schott, la fiscal a cargo del caso, brindó detalles de la pesadilla que vivió la víctima con Domínguez, su “abuelo” adoptivo
La Justicia de San Juan condenó a 8 años de prisión efectiva a un hombre de 80 años que violó en repetidas oportunidades a una vecina menor de edad, quien solía asistir diariamente a su finca para realizar distintas labores rurales. Debido a su longevidad y a los problemas de salud que arrastra, el imputado por abuso sexual con acceso carnal reiterado cumplirá la sentencia con arresto domiciliario, en un fallo que a la fiscal Ingrid Schott, a cargo de la investigación, la dejó “satisfecha”, según analizó este miércoles en diálogo con Infobae.
Según precisó la fiscal Schott, los hechos ocurrieron a fines de 2023, cuando la víctima, que en ese momento tenía entre 11 y 12 años, le contó sobre los abusos sufridos a un tío abuelo. Con este fuerte testimonio, ese hombre fue el encargado de contarle a la madre de la niña lo que sucedía a su espalda. “Ella no lo creía en un primer momento. Era muy amigo de la familia de la nena”, aseguró la investigadora.
El abusador, identificado como Domínguez, aprovechaba que la víctima y su hermana, unos años mayor que ella, lo visitaban a diario para trabajar en su finca, ubicada en la localidad sanjuanina de Rawson, departamento Pocito, al igual que otros miembros de su familia.
“Este señor es vecino de la víctima, y todo ocurría en el fondo de su casa. Mandaba a la hermanita a comprar y se quedaba solo con ella”, explicó Schott, describiendo así el modus operandi del acusado.

De relación muy cercana, la víctima llamaba de forma afectiva “abuelo” a Domínguez, con quien compartía muchas horas por día, ya fuera en su casa o en la finca del que también era su patrón.
Mientras ocurrían los abusos, el tío abuelo de la víctima, a quien ella le confió la pesadilla que estaba sufriendo, comenzó a sospechar de que algo extraño estaba ocurriendo entre su sobrina y Domínguez. “Contó que venía viendo comportamientos raros, que la llevaba para atrás, que hacía diferencias con su hermanita, porque cuando les pagaba, le daba más plata que a ella”, precisó la fiscal.

