Lorena Bottero, docente y neuroeducadora, reflexionó sobre los festejos de UPD y los excesos que a veces los acompañan. Según Bottero, estos comportamientos no son solo “problemas de los chicos”, sino síntomas de lo que está pasando en los adultos que los acompañan.
“Cuando el festejo necesita excesos, los jóvenes nos están diciendo algo. La pregunta no es qué hacen ellos, sino qué estamos mostrando nosotros como adultos”, explicó. La especialista destacó que la adolescencia es una etapa de desafío natural de los límites, pero que la presencia y coherencia de los adultos son clave para que el festejo pueda vivirse con sentido y seguridad.
Bottero recomendó a padres y familias anticiparse y dialogar con los chicos y otros adultos, establecer acuerdos claros, acompañar con límites y coherencia, y no delegar toda la responsabilidad a la escuela. Además, señaló la importancia de escuchar activamente a los adolescentes, estar atentos a su mundo digital y ofrecer guía sin prohibiciones rígidas.
Finalmente, la especialista recordó que nunca es tarde para acercarse a los hijos, reforzar la autoestima y trabajar desde la niñez para preparar a los adolescentes frente a la presión grupal y los desafíos del crecimiento.
Para consultas y más herramientas, Lorena Bottero está disponible en Instagram: lorenabotero.neuro

