Una vecina de nuestra comunidad, Any Zamudio, compartió públicamente una experiencia muy angustiante que vivió junto a su familia y su nieta Pilar, con el objetivo de alertar, informar y prevenir a otras familias.
Según relató, todo comenzó hace aproximadamente una semana durante un viaje a Brasil. Pilar empezó a manifestar un dolor intenso en el oído, llorando de manera inconsolable y llegando a gritar sin parar. Ante la situación, la familia acudió a un hospital en Brasil, donde le diagnosticaron otitis con una fuerte infección, indicándole antibióticos, calmantes y gotas óticas.
Al emprender el regreso al país y notar que la nena seguía muy mal, decidieron detenerse en Posadas (Misiones), donde nuevamente fue evaluada y recibió el mismo diagnóstico: otitis. Sin embargo, al regresar a América y continuar el tratamiento, el cuadro no solo no mejoró, sino que empeoró notablemente, generando días de mucho dolor, desesperación y agotamiento para Pilar y su familia.
El viernes pasado, la menor fue llevada a la guardia médica, donde quedó internada, recibiendo antibióticos y calmantes por suero. A pesar de algunos momentos de descanso, su estado continuó agravándose y nada lograba aliviar el dolor.
Ante la falta de mejoría, la familia decidió no quedarse quieta y trasladarse a General Pico para consultar a un especialista. Allí, el diagnóstico fue muy diferente y alarmante: el médico detectó un gusano dentro del oído de Pilar, confirmando un caso de miasis.
La miasis es una afección que ocurre cuando una mosca deposita sus huevos en el cuerpo, en este caso dentro del oído, y las larvas comienzan a desarrollarse, alimentándose de las membranas y paredes del oído interno. El profesional logró extraer un gusano de gran tamaño y se continúa con el seguimiento para descartar la presencia de más larvas.
Afortunadamente, y tras días muy difíciles, Pilar evoluciona muy bien y ya se encuentra fuera de peligro, según confirmó su abuela, quien agradeció profundamente la atención recibida y destacó especialmente al doctor Martín Bollini, quien brindó un turno urgente y fue clave para llegar al diagnóstico correcto.
Any Zamudio decidió hacer público su testimonio para que otras familias extremen los cuidados, la prevención y no minimicen síntomas persistentes, especialmente en bebés, niñas y niños.
“La pasamos muy mal, pero gracias a Dios hoy Pilar está muy bien”, expresó con alivio.
Un relato fuerte, pero necesario, que deja un mensaje claro: ante síntomas que no ceden, insistir, consultar y buscar segundas opiniones puede marcar la diferencia.

