La detuvieron por un ataque en Balvanera en febrero pasado y, ya presa, descubrieron que la tenían en la mira por la causa del homicidio de Pablo Jiménez, de 61 años.
Detalles del caso
Su trabajo en el banco era lo suficientemente rutinario y su pasión por los tatuajes inundaba su vida. Tanto es así que en el coqueteo que tuvo con una chica, que lo conquistó por una aplicación de citas, su hobbie fue uno de los tópicos de las charlas. Y, entonces, él la invitó a su casa del barrio porteño de Balvanera y ella aceptó, obvio. Escondía mucho más de lo que decía, incluso su edad: 17 años. La promesa de un tatoo gratis si lo iba a visitar fue el regalo perfecto para la adolescente con intenciones ocultas: quería más que eso y todo era material. Era una viuda negra.
Pero no era una viuda negra cualquiera. Fuentes oficiales indicaron a Infobae que la buscaban también por el ataque en el que fue asesinado Pablo Jiménez, el economista de 61 años que fue hallado muerto en su departamento Castex al 3400, en el barrio porteño de Palermo el 19 de junio pasado. Cuando la fueron allanar, ya estaba presa.
Es que la viuda negra de 17 años no estaba solo en la mira de la Justicia por el crimen de Jiménez. Tenía un antecedente por el que cayó detenida, el caso del tatuador.
Fue el pasado 5 de febrero. Fue al departamento de Balvanera de su víctima después de haber sido invitada, tAttoo gratis incluido, pero no lo hizo sola. Dos amigas la acompañaron en el delito, con el OK del dueño de casa que lo que menos pensó fue en pasarla mal.
Una de esas ‘amigas’ tiene 18 años y otra 15 y es la única de las mujeres prófuga en esta causa que investigó la División Robos y Hurtos de la Policía de la Ciudad y que recayó en la Justicia de Menores.
“Una vez que la tres estaban en el departamento del tatuador y, después de haber generado la confianza suficiente, una de las dos presuntas amigas de la viuda negra salió con la excusa de ir a comprar más bebidas alcohólicas”, explicaron las fuentes del caso a este medio la metodología de esta banda de ladronas que tenía a sus cómplices esperando en la vereda.
fuente infobae.

