La salud mental atraviesa un momento de particular fragilidad en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, donde profesionales advierten que los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) ya registran sobredemanda y listas de espera para atender a pacientes. El psicólogo Sebastián Corenfeld, integrante de un centro de salud municipal del distrito, describió que se están anotando cada vez más personas que no pueden acceder a un turno en tiempo razonable, y vinculó esta situación directamente con la crisis económica y social que atraviesa el país.
Según Corenfeld, el deterioro en las condiciones de vida impacta de lleno en el bienestar cotidiano de la población: quienes no logran cubrir sus necesidades básicas cada mes, viven endeudados y soportan jornadas laborales extensas y multiempleo, ven cómo ese malestar se traslada a su forma de estar, de vincularse consigo mismos y con los demás. El psicólogo remarcó que buena parte de ese sufrimiento pasa desapercibido, aunque se manifiesta en peleas frecuentes, desgano, ansiedad y la imposibilidad de “desconectar” del trabajo, incluso los fines de semana, por la presión constante que llega a través del teléfono.
En su análisis, Corenfeld también cuestionó mandatos culturales contemporáneos que exigen alta productividad y una felicidad casi obligatoria, lo que agrava la percepción de fracaso y malestar cuando esas metas no se alcanzan. A esto se suma la dificultad económica para acceder a consultas privadas, lo que termina sobrecargando aún más los servicios públicos de salud mental, que ya no dan abasto y acumulan listas de espera.
El profesional advirtió que la respuesta individual es insuficiente ante una crisis estructural y planteó la necesidad de soluciones colectivas, sintetizada en su frase: cuando la crisis es profunda, “no se necesita más psicólogo sino más sindicato”. Con esa mirada, defendió el fortalecimiento de espacios grupales y comunitarios, que permiten “otra manera de estar y de encontrarnos”, y destacó el trabajo que se viene realizando en grupos de masculinidades como ámbito para abordar el malestar de los varones.
Corenfeld señaló además el fuerte impacto que tiene la pérdida del rol de “proveedor” en los varones, atravesados por el mandato de garantizar el ingreso económico del hogar. Afirmó que, en muchos casos, cuando un hombre queda fuera de su lugar laboral se le “complica mucho más”, mientras que las mujeres muestran, según su experiencia, una impronta más resiliente frente a la misma crisis.
En relación con las políticas públicas, el psicólogo valoró la reciente inauguración del Centro de Salud Mental Comunitario en Trenque Lauquen como una “deuda de la comunidad” que comienza a saldarse, pero advirtió que el desafío es lograr un trabajo verdaderamente territorial, que llegue a los barrios y a las escuelas. Reclamó más centros comunitarios y la conformación de una “mesa de salud mental” que articule, de manera intersectorial, a los distintos actores que intervienen en la problemática.
Corenfeld también expresó reparos sobre el proyecto de una nueva ley de salud mental, al considerar que no establece con claridad quién será el responsable de financiar la ampliación de los equipos. Señaló que, en Trenque Lauquen, existen numerosos acompañantes terapéuticos formados que no logran insertarse en los ámbitos municipales o provinciales, pese a que podrían funcionar como “puente entre el equipo de salud y la gente”, contribuyendo a descomprimir la demanda y mejorar el seguimiento de los casos.
Para el especialista, la salida requiere sostener equipos de salud mental que no trabajen únicamente puertas adentro de los centros de salud, sino que se desplieguen en el territorio, con presencia en barrios, instituciones educativas y espacios comunitarios. “No podemos tener listas de espera en este momento, hay que poder dar respuesta desde algún lugar a eso”, resumió, al describir una realidad que hoy se observa en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, pero que expresa un problema en crecimiento en toda la región.
Fuente informativa: OesteBA.
