Cada vez más personas de entre 20 y 35 años recurren a créditos «fáciles» a través de aplicaciones en sus celulares. Lejos de los proyectos a largo plazo, el endeudamiento se volvió parte del día a día

Entre promociones a un clic, cuotas y billeteras virtuales que dan crédito, aunque no haya saldo, se instaló una nueva forma de endeudamiento entre los jóvenes rosarinos. Ya no es sólo el préstamo bancario tradicional: muchos recurren a estas opciones para pagar desde expensas hasta una comida compartida. Algunos incluso lo viven en silencio, con culpa o vergüenza, como si fueran parte de una red secreta de «deudores anónimos» que se endeudan para subsistir, pagar compromisos anteriores o simplemente llegar a fin de mes.

Detrás del boom de las fintech y las billeteras digitales, aparece una realidad poco glamorosa: tasas altísimas, pagos fraccionados que se acumulan, y la sensación de estar entregando “sangre en vez de dinero” al final del ciclo. Jóvenes profesionales, estudiantes y trabajadores narraron a La Capital cómo entraron en la lógica de financiar lo cotidiano con créditos fáciles, pero caros, muchas veces sin saber bien cómo van a devolverlos. El endeudamiento, lejos de proyectos de largo plazo, se volvió parte del día a día.

FUENTE LA CAPITAL