Micaela Sosa, una joven pampeana de 27 años, resultó gravemente herida en el rostro luego de recibir un piedrazo que atravesó la ventanilla del colectivo en el que viajaba desde la ciudad de Córdoba hacia Santa Rosa, en la provincia de La Pampa, durante el reciente fin de semana largo de Semana Santa. La mujer, estudiante de psicología y empleada en un estudio jurídico de Córdoba, había salido el miércoles por la noche en un ómnibus de la empresa Flecha Bus, con salida prevista a las 22.30 pero que partió finalmente a las 23.15, y ocupaba el asiento 72 en la planta baja de la unidad cuando, al transitar por la avenida Sabattini, una piedra impactó contra su ventanilla y le golpeó directamente la cara.
Según su testimonio, Micaela viajaba con la cortina cerrada porque estaba descargando una serie en su teléfono cuando, de golpe, escuchó una explosión y llegó a pensar que el colectivo había volcado. En realidad, el vidrio había sido destrozado por una pesada piedra que la dejó cubierta de cristales, empapada en sangre y con un fuerte dolor de cabeza. El ataque provocó escenas de pánico entre los pasajeros y dejó en evidencia las condiciones de inseguridad en ese tramo urbano cordobés.
Tras el episodio, los choferes decidieron no detenerse en el lugar del hecho por razones de seguridad y continuaron hasta el Arco de Córdoba, frente al CPC, donde recién intervino la Policía y una ambulancia. En ese trayecto fueron los propios pasajeros quienes auxiliaron a la joven, la cambiaron de asiento, la limpiaron con agua y le cubrieron las heridas con papel higiénico, ante la ausencia total de un botiquín de primeros auxilios en la unidad. Micaela advirtió que en el colectivo viajaban niños y adultos y remarcó que, de haberse producido el ataque en plena ruta, podría haberse desangrado sin asistencia.
Ya en tierra, el novio de la joven se hizo presente para asistirla y solicitó los datos del seguro de la empresa de transporte, pero, según relató, no obtuvo respuestas claras. Micaela sostuvo que los choferes iban y venían sin brindar información y que, en un momento, le transmitieron que la aseguradora recién atendería el caso el lunes siguiente para definir en qué centro de salud podrían recibirla. Incluso rechazaron la propuesta de trasladarla a un hospital en el mismo colectivo apedreado, ante la falta de certezas y la desorganización general.
Finalmente, la Policía la llevó al Hospital San Roque de la ciudad de Córdoba, donde no pudieron realizarle una tomografía porque el tomógrafo no funcionaba. Sin un diagnóstico preciso, Micaela y su pareja debieron trasladarse por sus propios medios, en un remís de aplicación, hasta el Hospital de Urgencias, pese a la gravedad del golpe en la cabeza. Allí se confirmó una fisura en un hueso del rostro, sin desplazamiento ni compromiso neurológico, aunque con importantes secuelas: la joven regresó a su casa en Córdoba con la cara muy hinchada, heridas sangrantes, mareos intensos y bajo indicación de estrictos controles médicos.
El viaje a Santa Rosa, en La Pampa, para visitar a su madre enferma quedó suspendido y, según contó, la respuesta posterior de la empresa de transporte fue escasa y desatinada. Recién el jueves por la mañana, un representante de Flecha Bus se comunicó con ella por WhatsApp para ofrecerle cambiar el pasaje para ese mismo día, sin contemplar su estado de salud. Este viernes la empresa le devolvió el dinero del boleto que no pudo utilizar, pero la joven considera la medida insuficiente frente a la gravedad del episodio.
Micaela adelantó que impulsará acciones legales si la empresa no asume su responsabilidad por lo ocurrido durante el trayecto entre Córdoba y Santa Rosa. Remarcó que, por la violencia del impacto, siente que salvó su vida de milagro y que un mínimo cambio en su posición al momento del piedrazo podría haber tenido consecuencias fatales o dejarle daños permanentes. El caso vuelve a poner en agenda la inseguridad en rutas y accesos urbanos y las obligaciones de las empresas de transporte de pasajeros respecto de las medidas de prevención, la presencia de botiquines y la asistencia inmediata a las personas heridas.
fuente infopico.

