La Sala B del Superior Tribunal de Justicia de La Pampa, Argentina, dejó firmes las condenas de 14 y 10 años de prisión contra un hombre y su madre por un caso de abuso sexual intrafamiliar que terminó con el embarazo de una niña que estaba bajo su guarda legal. El fallo, dado a conocer el martes 24 de febrero de 2026, declaró inadmisibles los recursos de casación presentados por las defensas de L. A. A. y S. E. A., y agotó así las instancias provinciales ordinarias, por lo que las penas quedaron en condiciones de ser ejecutadas plenamente.

De acuerdo con la sentencia ratificada, L. A. A. fue condenado a 14 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado, mientras que su madre recibió una pena de 10 años de prisión por su cooperación en el delito y por coacción. La víctima había sido entregada a la guarda de la mujer por decisión de la justicia y comenzó a sufrir abusos cuando tenía apenas 11 años, en la vivienda que compartía con los acusados en la provincia de La Pampa, en el centro de la Argentina. Los ataques se producían de lunes a viernes por la noche, en la misma habitación que la niña compartía con el agresor.

La causa detalla que, como consecuencia de las violaciones reiteradas, la víctima quedó embarazada a los 13 años y dio a luz a los 14, lo que agravó el impacto del caso en la opinión pública pampeana. El tribunal describió un contexto de “desprotección absoluta” y de vulneración extrema de derechos, en un marco de abuso de poder y de confianza por parte de quienes debían garantizar el cuidado de la menor.

El rol de la madre del condenado resultó central para la confirmación de la pena. La mujer no solo no protegió a la niña, sino que la encubrió y la intimidó. En uno de los episodios relatados en la sentencia, se consigna que ingresó a la habitación y encontró a su hijo desnudo con la menor, se retiró sin intervenir y, al día siguiente, le dijo a la niña que “sabía lo que estaba pasando”, pero que no haría nada porque su hijo “no iba a ir preso por una pendeja atorranta como ella”, frase que quedó registrada en el expediente judicial.

Además, la condena incluye el delito de coacción. Cuando la víctima ya se encontraba institucionalizada en un hogar de la Dirección de Niñez y había formulado la denuncia, la mujer la contactó telefónicamente para presionarla. Según se acreditó en el juicio, le exigió que retirara la denuncia contra su hijo como condición para permitirle ver al bebé nacido producto de los abusos.

Los abogados defensores, Alejandro J. Osio y José Ramón Rodríguez, intentaron revertir las condenas alegando arbitrariedad y cuestionando la valoración de la prueba, en particular respecto del conocimiento que tenía la madre sobre los hechos. Sin embargo, los jueces del Superior Tribunal, Fabricio Losi y María Verónica Campo, consideraron que la prueba era contundente, sustentada en el testimonio de la víctima —corroborado por pericias psicológicas— y en la lógica de la convivencia diaria, que hacía imposible que la mujer desconociera los abusos que se cometían bajo su techo.

Con la confirmación de estas penas, el caso se consolida como uno de los episodios más graves de abuso sexual intrafamiliar registrados en los últimos años en la provincia de La Pampa, y pone nuevamente en foco los desafíos de los sistemas de protección de niñas, niños y adolescentes en la Argentina y en la región.

fuente infopico.