Dos familias, entre ellas varios menores, permanecieron durante horas sin poder salir de sus viviendas precarias de chapa y madera en el barrio Evita, conocido como El Chaparral, luego de que las estructuras quedaran electrificadas durante la mañana del martes.
Según relataron los vecinos, todo comenzó cuando una mujer intentó salir de su casa y, al tomar la puerta, recibió una fuerte descarga eléctrica que la obligó a permanecer en el interior. De inmediato advirtió a su hermana, que vive en la casa contigua junto a sus hijos menores, para que nadie tocara las chapas ni el resto de la estructura por el riesgo de quedar electrocutados.
Ambas familias se mantuvieron dentro de las viviendas durante un largo lapso, mientras intentaban comunicarse con la empresa prestadora del servicio eléctrico y buscar asistencia por otros canales, pero no obtuvieron respuestas satisfactorias. Finalmente, fue un vecino quien decidió intervenir por su cuenta y, pese al evidente peligro, logró desactivar la falla y cortar la alimentación que mantenía electrificadas las casas.
En la zona abundan las conexiones clandestinas y precarias, lo que agrava el riesgo cada vez que se presenta una falla o inclemencia climática. En este caso, al facilitarle electricidad a otro vecino, habrían quedado cables pelados que, al hacer contacto con un tapial, generaron la derivación que puso en tensión las estructuras metálicas de las viviendas.
La situación vuelve a exponer la gravedad de las instalaciones irregulares y la vulnerabilidad de los habitantes de este sector, donde un error o una tormenta pueden derivar en una tragedia. El lugar fue reconocido por el Renaper como barrio popular, lo que debería abrir la puerta al acceso a servicios esenciales como la electricidad formal, pero hasta el momento esa regularización no se ha concretado y persisten las soluciones de hecho.
Vecinos señalan que se han llevado adelante algunas acciones vinculadas al mejoramiento del barrio, aunque ninguna ha abordado de fondo la problemática de las conexiones eléctricas. El episodio ocurrió en una jornada de lluvia, lo que incrementó el peligro y puso en riesgo directo la vida de adultos y niños que habitan en estas casas de chapa.
FUENTE DISTRITO INTERIOR.

