El Hospital Universitario Fundación Favaloro, con sede en la Ciudad de Buenos Aires, realizó el primer bypass coronario con asistencia robótica del país, un avance relevante en el campo de la cirugía cardíaca de alta complejidad. La intervención fue realizada con la plataforma Da Vinci y estuvo a cargo de un equipo encabezado por la cirujana cardiovascular Vanesa Audil, quien destacó que este hito significa “seguir el legado de René Favaloro” en materia de innovación y calidad médica.
Audil explicó que el robot se mueve a partir de las órdenes del cirujano y que el procedimiento requiere un equipo conformado por un profesional que opera desde la consola y otro ubicado al lado del paciente. Detalló que, a diferencia de la cirugía tradicional a cielo abierto, en la modalidad robótica se realizan incisiones pequeñas de unos cinco milímetros en el lateral izquierdo del tórax, por donde ingresan los brazos del robot y la cámara. Según la especialista, esta tecnología permite una cirugía de gran precisión, corrige el temblor humano hasta veinte veces y brinda un aumento de imagen cercano a quince veces, lo que mejora notablemente la visualización del campo operatorio.
Respecto del primer caso intervenido, la cirujana indicó que se trató de una paciente que ya había sido operada del corazón y que la nueva cirugía se superponía con una intervención previa. Señaló que utilizando el abordaje por el lado izquierdo del tórax pudieron completar el bypass coronario sin inconvenientes.
Entre los beneficios para el paciente, Audil remarcó que el alta médica se obtiene mucho más rápido, con menos dolor postoperatorio, menor sangrado y un retorno más veloz a la vida cotidiana. Mientras que en una cirugía convencional la recuperación puede demandar alrededor de un mes y hasta dos para retomar plenamente la rutina, con el bypass robótico “a los tres días te vas a tu casa y a los diez días estás haciendo lo que vos quieras”.
La especialista también subrayó que la plataforma Da Vinci incorpora componentes de inteligencia artificial que corrigen los movimientos del cirujano y permiten personalizar la ergonomía de trabajo. Cada profesional puede registrar su nombre en la consola y el sistema adapta la posición de respaldo y brazos según la configuración previamente programada, lo que mejora la comodidad y la precisión durante la intervención.
fuente datatrenque.

