En la antesala del Día Internacional de la Mujer, vuelve a ponerse en agenda una discusión que atraviesa a toda la región: la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. A pesar de avances en materia de derechos y participación laboral, la brecha en los ingresos continúa siendo un condicionante al momento de comparar sueldos y oportunidades de crecimiento.

¿Por qué persiste esta diferencia? Factores como la menor presencia femenina en cargos jerárquicos, la sobrecarga de tareas de cuidado y las dificultades para acceder a posiciones estratégicas siguen influyendo en los niveles de ingreso.

En el contexto latinoamericano, los números muestran realidades diversas, pero con un punto en común: ningún país ha logrado aún cerrar completamente la brecha. Analizar cómo se ubica Argentina frente a otros países de la región permite dimensionar el desafío pendiente.

Sobre este tema dialogamos con Vale Díaz, contadora y especialista en planificación financiera, quien profundiza en el impacto económico de esta desigualdad y en la importancia de fortalecer el liderazgo femenino y el acceso de más mujeres a espacios de decisión y alto poder jerárquico.