Familiares de personas sepultadas en el cementerio de Banderaló, localidad del partido de General Villegas, provincia de Buenos Aires, Argentina, denunciaron un importante robo de placas y floreros de las tumbas, hecho que se conoció públicamente el jueves 26 de febrero de 2026. Al llegar al lugar, varios vecinos advirtieron el faltante en sus sepulturas y, al recorrer el predio, constataron que la situación se repetía en numerosas tumbas, por lo que primero dieron aviso a la Delegación Municipal y luego radicaron la denuncia en el Destacamento policial de la localidad.

La delegada municipal, Fernanda Becerra, informó que el municipio intervino formalmente en el caso y presentó la denuncia correspondiente, tras lo cual se realizó un relevamiento interno en el cementerio. Ese recuento permitió establecer que fueron sustraídas 58 placas y 65 floreros, en su mayoría de bronce, muchos de ellos antiguos y de considerable tamaño, lo que refuerza la hipótesis de que se utilizó al menos un vehículo para trasladar los elementos y que en el hecho habría participado más de una persona.

De acuerdo con los testimonios recogidos, se estima que el robo se habría producido en las 48 horas previas a su detección, ya que uno de los vecinos damnificados había visitado el cementerio el lunes anterior y en esa ocasión todo se encontraba en su lugar. Por la cantidad de objetos sustraídos y por el daño simbólico causado a las familias y a la comunidad, las autoridades locales consideran que se trata de uno de los golpes más fuertes que ha sufrido el cementerio de Banderaló en los últimos años.

FUENTE DISTRITO INTERIOR.