La oferta de inmuebles en alquiler para vivienda creció de manera marcada en Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, tanto en departamentos como en casas, según informaron corredores inmobiliarios de la ciudad. El fenómeno se viene registrando en los últimos meses y llama la atención en el mercado locativo local por el volumen de propiedades que se incorporan a la oferta.

El corredor público Ricardo Sacco explicó que “están apareciendo más casas en ofrecimiento de alquiler en Trenque Lauquen y con una intensidad que está moviendo ese segmento del mercado inmobiliario local”. Detalló que, tras la derogación de la Ley de Alquileres a fines de 2023 mediante el DNU 70/23, muchos propietarios que tenían inmuebles ociosos o destinados a alquiler temporario decidieron volver a volcarlos al mercado tradicional, lo que hizo crecer fuertemente la cartera locativa, incluso casi al doble respecto de los niveles previos a esa normativa. Si bien el volumen de oferta puede presentar altibajos mes a mes, la tendencia que se observa entre 2025 y 2026 es que ingresan más propiedades en alquiler que hace un par de años, lo que se traduce en más opciones para los inquilinos y un escenario negociador más favorable para quienes buscan vivienda.

En cuanto a los valores, Sacco señaló que, aunque las pretensiones de precio siguen en general en alza, hoy un departamento se publica en el rango de entre 400.000 y 600.000 pesos y una casa entre 600.000 y 1.000.000 de pesos, con casos por encima y por debajo de esos montos. La mayor oferta, sin embargo, abre espacio para negociaciones más firmes por parte de los inquilinos y aporta variedad a la búsqueda, lo que puede moderar los intentos de subas desmedidas de algunos propietarios. De todos modos, la demanda se muestra mucho más selectiva, en un contexto de caída del poder adquisitivo: con salarios que corren detrás de la inflación, muchas familias ajustan presupuesto, buscan propiedades más pequeñas o con menos comodidades, se mudan a zonas más económicas o, en situaciones extremas, comparten vivienda con familiares o amigos.

El corredor apuntó además que, en un escenario económico volátil, predomina la cautela: la gente evita compromisos largos, busca contratos más flexibles y negocia con mayor intensidad las condiciones. Cuando hay más oferta y la demanda se mueve con prudencia, se generan reacomodamientos de precios y las propiedades sobrevaluadas tardan mucho más en alquilarse frente a aquellas que se ofrecen a valores considerados de mercado. “Cuando nos preguntan si está más difícil alquilar, respondemos que, si el precio está alineado al ingreso promedio del público objetivo, se alquila; pero si el propietario pretende un precio de 2022 en un mercado 2026, el inmueble puede quedar publicado y vacío durante varios meses hasta que se entienda la realidad del mercado”, graficó.

Sacco remarcó que, en la práctica, el alquiler de una vivienda suele absorber una porción muy significativa del salario mensual, en muchos casos por encima de lo ideal para la economía familiar. El habitual 30% del ingreso destinado al alquiler, que en teoría sería un parámetro sostenible, hoy está lejos de cumplirse para buena parte de los trabajadores, que deben asignar una franja mayor de sus recursos a cubrir el costo de la vivienda, al tiempo que, pese a las subas nominales, pierden poder adquisitivo en términos reales.

Por su parte, el corredor público Marcelo Moita confirmó el movimiento del mercado y aportó otro dato sobre la dinámica de Trenque Lauquen: “Estadísticamente, cada diez personas que llegan a la inmobiliaria, siete son de afuera”, indicó, al señalar que esta tendencia se mantiene desde hace más de 27 años de trabajo en el rubro. Recordó que hubo etapas muy complicadas en materia de alquileres, como durante la pandemia, por la dificultad de muchas familias para afrontar los pagos, pero sostuvo que, a partir de 2023, los alquileres se fueron actualizando y aparecieron valores de casas que se justifican por los costos de mantenimiento que exige una vivienda, tanto en gastos corrientes como en intervenciones periódicas a lo largo de la duración de los contratos, que suelen ser de dos años. En ese marco, consideró que las actualizaciones se explican por esa estructura de costos y que, de la mano de esos nuevos valores, también se sumaron más casas a la oferta de alquiler en la ciudad.

fuente LA OPINION.