Ámbar Suárez, una niña de Santa Rosa, La Pampa, que en diciembre pasado fue sometida a un trasplante de timo en Londres, regresará este martes por la mañana a Buenos Aires para continuar su recuperación luego de una intervención inédita para una paciente de Argentina y de toda Latinoamérica. El procedimiento, realizado en el Great Ormond Street Hospital, es una referencia mundial para personas que nacen sin esta glándula, clave para el desarrollo del sistema inmunológico.

Su madre, Shaila Rivero, informó que Ámbar se encuentra estable y bajo estricto seguimiento médico tras la compleja cirugía. Explicó que en la capital argentina seguirán con controles permanentes “dada la alta complejidad del trasplante” y remarcó que ahora se abre “una etapa de espera y cautela”, ya que se necesitan entre 9 y 12 meses para que el tejido trasplantado comience a producir las células T que necesita el sistema inmune de la nena.

El ministro de Salud de La Pampa, Mario Rubén Kohan, subrayó que en este tipo de tratamientos los tiempos biológicos “deben respetarse”, porque la maduración de los injertos puede demorar entre nueve y doce meses, período en el que se evalúa la evolución del trasplante hasta que el nuevo tejido empieza a generar defensas inmunitarias. El funcionario destacó además que la decisión política del gobernador Sergio Ziliotto de que el Gobierno pampeano asumiera la cobertura integral de la operación y del tratamiento fue determinante para que la niña pudiera acceder a esta práctica.

Gracias a ese respaldo estatal, Ámbar accedió a un procedimiento que actualmente solo se realiza en dos centros del mundo: Londres y la Universidad de Duke, en Estados Unidos. La elección de la capital inglesa se definió tras un análisis conjunto de especialistas de La Pampa, del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y del Hospital Italiano, que evaluaron las alternativas más adecuadas para su cuadro.

“Ahora estamos en una etapa de espera, pero con la tranquilidad de que se hizo lo correcto para Ámbar y con la esperanza de que este trasplante le brinde la posibilidad de una vida plena”, afirmó Kohan. En la misma línea, Shaila Rivero expresó un agradecimiento especial al Gobierno provincial y a la comunidad pampeana: sostuvo que su hija tiene “una nueva oportunidad de vida” gracias al acompañamiento estatal y al compromiso de las personas que intervinieron en la gestión.

La madre también resaltó el trabajo de los equipos de salud de La Pampa, de Buenos Aires y de Londres, y dijo que atravesaron “días sumamente difíciles” en los que el apoyo social resultó fundamental para sostener el tratamiento y la estadía en el exterior. Ahora, con el regreso al país y el inicio de la fase de seguimiento en Buenos Aires, la familia afronta un período largo de controles, pero con expectativas favorables sobre la evolución de la niña santarroseña.

fuente infopico.