Obras paralizadas, bacheos precarios, reclamos vecinales y un incremento de los siniestros viales reflejan el deterioro de la red vial nacional, donde casi el 65% de las rutas se encuentra en estado regular o malo, según un informe técnico elaborado por trabajadores de Vialidad Nacional y difundido por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina). La situación golpea con fuerza a corredores estratégicos de la provincia de Buenos Aires, entre ellos las rutas nacionales 5 y 33, claves para la producción agropecuaria y el transporte de cargas.
De acuerdo al relevamiento analizado por la Agencia DIB, entre el 65% y el 70% de la calzada a nivel país presenta condiciones regulares o malas, en un contexto de fuerte recorte presupuestario y despidos en el organismo vial desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Fepevina advirtió que, con 75% menos de presupuesto que en 2023 y casi mil cesantías, se abandonó el mantenimiento preventivo y se lo reemplazó por bacheos puntuales que “administran el riesgo” sin frenar el deterioro estructural de las rutas.
El informe menciona calzadas con fallas estructurales graves, baches profundos y deformaciones que obligan a circular a velocidades promedio cercanas a los 60 km/h, con impacto directo en los costos logísticos y en la siniestralidad vial. También señala que se encuentran paralizados contratos de recuperación y mantenimiento, y que no se ejecutan en forma adecuada los fondos del Impuesto sobre los Combustibles que deberían destinarse a bacheo, conservación y señalización.
Buenos Aires: más de la mitad de las rutas en mal estado
En territorio bonaerense, el diagnóstico es especialmente preocupante: solo el 36,8% de las rutas nacionales está en buen estado, mientras que el 11,5% se considera regular y el 51,7% directamente en mal estado. Al comparar con otras provincias, el informe indica que en Córdoba el 12% de la red está en malas condiciones, en Santa Fe el 53,6%, en La Pampa el 38,6% y en San Luis apenas el 2,2%.
Según el trabajo de los técnicos de Vialidad, los corredores más comprometidos son aquellos donde se frenaron obras de recuperación integral y se redujo al mínimo el mantenimiento cotidiano, generando mayores riesgos para el tránsito pesado y complicaciones para el traslado de la producción agrícola. En ese mapa aparecen como puntos críticos las rutas 5, 33, 3 y 7, todas con alto flujo de camiones y reclamos de intendentes y vecinos.
Ruta 5: deterioro severo y obras demoradas
La Ruta Nacional 5, que une Luján con Santa Rosa (La Pampa), registra deterioros extendidos en largos tramos, lo que aumenta la peligrosidad y alimenta reclamos por falta de mantenimiento integral. Si bien se encuentran en progreso obras de autopista entre Mercedes y Suipacha, el relevamiento describe un deterioro severo de la carpeta asfáltica que impide desarrollar velocidades superiores a los 80 km/h en promedio, encareciendo tiempos y costos de viaje.
FUETE DATATRENQUE.

