La llegada de una ola polar al territorio argentino no solo trae temperaturas extremas, sino también un aumento en las emergencias sanitarias, internaciones y muertes evitables. Cada año, el frío intenso se cobra vidas silenciosamente, especialmente entre las poblaciones más vulnerables: personas sin techo, bebés, adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

El descenso brusco de temperatura, la falta de calefacción segura y las condiciones precarias de vida provocan un pico en enfermedades respiratorias, intoxicaciones y fallecimientos por hipotermia o por inhalación de monóxido de carbono.

ABORDA ESTE TEMA: Lic. Eduardo Arellano MN 66988
Docente universitario. Emergentologo.
Director de RCP Argentina.
Secretario de Salud del C.I.D.D.E Centro Internacional de Desarrollo Empresarial del Mercosur y las Américas.
Coordinador REEDA ARGENTINA
Red de Enfermeria en Emergencias y Desastres de las Américas.