El acceso a Sierra de la Ventana, partido de Tornquist, provincia de Buenos Aires, quedó totalmente interrumpido este martes 31 de marzo de 2026 por un fuerte temporal que provocó el desborde del arroyo San Bernardo, cuyo caudal superó el nivel del puente e impidió la circulación vehicular. Las intensas lluvias afectaron a toda la comarca serrana, con inundaciones en Saldungaray y anegamientos en Villa Ventana tras la crecida del arroyo Belisario.

Según informaron desde la Delegación Municipal al medio bahiense La Brújula 24, las precipitaciones superaron los 100 milímetros desde las primeras horas de la mañana, generando crecidas rápidas en distintos cauces de la región y derivando en el corte del acceso desde Saldungaray, lo que dejó parcialmente aislada a Sierra de la Ventana. Bomberos voluntarios se encargaron de señalizar el corte y monitorear la evolución del arroyo, mientras personal de guardia de Defensa Civil y autoridades locales siguen de cerca el comportamiento de los demás cursos de agua, con especial preocupación por una posible crecida del río Sauce Grande que podría complicar aún más las zonas bajas.

El temporal provocó inconvenientes en toda la comarca serrana bonaerense, donde arroyos como el San Teófilo, el Negro y el Rivero alcanzaron niveles muy por encima de lo habitual. Ante este escenario, las autoridades pidieron a la población evitar la circulación innecesaria y no intentar cruzar el puente afectado bajo ninguna circunstancia, además de mantenerse informada a través de los canales oficiales ante la previsión de continuidad de las lluvias.

La situación obligó a un rápido despliegue de recursos para asistir a las familias afectadas, recomponer la conectividad vial y, a medida que el agua comience a bajar, realizar un relevamiento de daños. “Cuando nos enteramos de la situación, salimos de Tornquist y el arroyo Belisario ya venía muy cargado. Si bien no hubo daños en viviendas de Villa Ventana, el puente de acceso quedó cortado”, explicó a La Nueva la jefa comunal de Tornquist, Estefanía Bordoni.

Desde Saldungaray, una de las localidades más comprometidas, la propia Bordoni detalló que el panorama se volvió especialmente complejo en la zona cercana al cementerio, históricamente inundable, donde el municipio debió intervenir con maquinaria pesada. “Tuvimos que esperar que baje el agua para entrar con una retropala excavadora de oruga y realizar un zanjón en un campo privado, con el permiso del propietario, para que el agua comenzara a drenar”, señaló la jefa comunal.

FUENTE DATATRENQUE.