En el marco de una nueva movilización realizada este 3 de junio, integrantes de Red Sorora Rivadavia dieron a conocer una carta abierta dirigida a los hombres de la comunidad, con el objetivo de promover la reflexión sobre la violencia de género y el papel que cada persona puede desempeñar para prevenirla.
El documento señala la preocupación por los casos de femicidios y travesticidios registrados en el país y sostiene que el cambio cultural necesario para erradicar las violencias no depende únicamente de quienes las ejercen, sino también de quienes observan determinadas conductas sin intervenir.
A lo largo de la carta, el colectivo plantea distintos interrogantes vinculados a situaciones cotidianas, como comentarios misóginos, la difusión de contenido íntimo sin consentimiento, la violencia económica o las expresiones de discriminación hacia mujeres y disidencias. En ese sentido, remarcan la importancia de que los hombres participen activamente en la construcción de vínculos más respetuosos y en la prevención de conductas violentas dentro de sus propios ámbitos sociales.
Además, las autoras aclaran que el mensaje no busca ser moralizante ni señalar a la totalidad de los varones, sino generar espacios de diálogo y reflexión. “No son todos los hombres, pero siempre es uno de ustedes”, expresa uno de los pasajes del texto.
La carta concluye con un llamado a no permanecer indiferentes frente a situaciones de violencia y a asumir un compromiso colectivo en defensa de la vida y la dignidad de mujeres y disidencias.
América, 3 de junio de 2026
Carta abierta a los hombres:
La movilización del día de la fecha nos encuentra nuevamente en el mismo punto de partida. En lo que va del año, ocurrieron 228 femicidios y 8 travesticidios. De los femicidios el 66% fue hacia mujeres jóvenes y adultas, mientras que el 36% fueron perpetrados contra niños, niñas y adolescentes.
Detrás de estos datos escalofriantes hay mujeres y disidencias que perdieron la vida por su condición de género. Hoy queremos hablarles directamente a los hombres que conforman nuestra sociedad.
Como colectivo feminista convivimos con masculinos que, ante un hecho puntual, nos interpelan diciendo que “No todos los hombres” violan, matan, o golpean al género opuesto; es a esos hombres al cual va dirigida esta carta: No se conformen con ser “uno de los buenos” el cambio cultural que necesitamos no se produce con hombres que hacen daño, se produce con quienes dejan de mirar para otro lado.
La masculinidad se construye entre pares, por lo tanto, es momento de actuar de manera activa en sus grupos cercanos, ¿Les preguntan a sus amigos cómo gestionan sus emociones? ¿Cómo manejan su frustración frente al rechazo? ¿Cómo actúan o actuarían frente a comentarios misóginos de un amigo? ¿Qué hacen frente a un amigo que abiertamente manifiesta deseo por una o un menor de edad? ¿Qué hacen cuando un amigo, familiar o conocido tiene conflictos por alimentos con su expareja? ¿Cómo actúan frente a la difusión de un video íntimo de una mujer? ¿Se ríen de chistes que estigmatizan o denigran a las mujeres? No basta con decir “Yo nunca haría eso”, necesitamos que HAGAN ALGO para que nadie lo haga, porque el machismo no es algo que les pasa a otros hombres: El machismo es un sistema que oprime, mata, viola, quita derechos y promueve la desigualdad social entre hombres, mujeres y disidencias.
Esta carta no pretende ser moralizante ni mucho menos ejemplificadora de conductas que deben llevar a cabo los hombres, más bien es una botella tirada al mar, un mensaje que pretende que hablen entre ustedes, en sus asados, en sus juntadas y en sus entretenimientos, es hora de que mirar para otro lado o hacer silencio no sea una opción, porque no son todos los hombres, pero siempre es uno de ustedes.
No todos los hombres son horribles, pero necesitamos que los buenos corrijan a los malos, porque la vida y la dignidad están en juego.
RED SORORA RIVADAVIA

