La Justicia pampeana investiga dos episodios que calificó como “sumamente graves” ocurridos el último fin de semana en General Pico, localidad del norte de La Pampa. El domingo por la tarde, en el barrio Malvinas, un adolescente de 14 años fue sorprendido mientras manipulaba una granada de mano en la vía pública, a pocos metros de una escuela. Horas más tarde, y en el marco de la misma pesquisa, un allanamiento en una vivienda de la calle 118 permitió el secuestro de un proyectil de mortero de uso exclusivo militar que se encontraba completo y con carga.
El operativo se activó cuando el operador del SECOM recibió un llamado de alerta por la presencia del menor con un artefacto explosivo en el barrio Malvinas. Personal de la Comisaría Tercera acudió al lugar y constató que se trataba de una granada de mano, por lo que solicitó la intervención del Grupo Especial a cargo del comisario Perujo, que procedió al secuestro y traslado del explosivo. De acuerdo con lo informado por el fiscal Juan Cupayolo, las pericias confirmaron que la granada estaba en condiciones de uso y fue luego detonada de manera controlada, hecho que refuerza la gravedad de que haya estado en circulación en una zona densamente poblada.
A partir de las primeras averiguaciones sobre el origen del artefacto, la Fiscalía solicitó una orden de allanamiento que fue autorizada por el juez Gilardenghi para una vivienda ubicada sobre la calle 118, habitada por un hombre de 60 años. En el operativo, efectivos policiales secuestraron un proyectil de mortero de uso exclusivo militar, también completo y con carga, que posteriormente fue trasladado a instalaciones del Ejército y desactivado mediante una detonación controlada. Según detalló Cupayolo, se trata de munición que habría sido utilizada en acciones bélicas y que tiene un importante poder destructivo.
La causa se inició bajo la carátula prevista en el artículo 189 bis del Código Penal, que contempla penas que parten de los tres años de prisión por la sola tenencia de armamento de estas características. El hombre allanado fue citado a declarar en calidad de detenido, en tanto que, por tratarse de un adolescente de 14 años, en el caso del menor intervino la Unidad Local de Niñez y Adolescencia (Niniet), que adoptó las medidas de protección correspondientes. Hasta el momento, la Fiscalía no logró establecer un vínculo familiar o directo entre el menor y el adulto investigado, aunque no descarta que la pesquisa pueda avanzar en ese sentido ni la realización de nuevos procedimientos en el área urbana de General Pico.
El fiscal adelantó que, debido a la índole del material secuestrado y a su uso exclusivo militar, el expediente podría pasar a la órbita de la Justicia Federal, como suele ocurrir en causas vinculadas a armas y explosivos de estas características. Los informes preliminares confirmaron que tanto la granada como el proyectil de mortero se encontraban operativos, habían sido concebidos para uso militar y representaban un peligro inminente al estar en manos de particulares y en barrios habitados de General Pico. La Fiscalía aguarda ahora los peritajes definitivos sobre la antigüedad y las especificaciones técnicas de ambos artefactos, al tiempo que continúa con las diligencias para determinar cómo llegaron este tipo de explosivos a domicilios particulares dentro de la ciudad.
fuente infopico.

