El Fiscal General, Armando Agüero, brindó detalles sobre dos lamentables sucesos que marcaron el fin de semana en General Pico y generaron preocupación en la comunidad. Se trata de la intoxicación con cocaína de una beba de dos años y el fallecimiento de un joven de 33 años en circunstancias que requirieron una exhaustiva investigación judicial.

Bebé intoxicada con cocaína: negligencia parental y alerta a minoridad

Respecto al caso de la beba de dos años que ingresó al hospital con intoxicación por cocaína, el Fiscal Agüero explicó que el hecho ocurrió aproximadamente el sábado a las 17 horas. Aunque no intervino directamente en este suceso –la causa recayó en el Fiscal Juan Pellegrino–, Agüero confirmó los pormenores.

“Ingresa una nena de dos años al hospital como consecuencia del consumo de cocaína de los padres jóvenes, ambos de 19 a 20 años de edad. Se sometieron a los controles del hospital y sí, son adictos”, señaló Agüero. La menor también había consumido o estaba bajo los efectos de la sustancia debido a la negligencia de sus padres, quienes dejaron elementos que tuvieron contacto con la droga al alcance de la niña.

Afortunadamente, la beba se encuentra fuera de peligro, asistida por el servicio de salud y, en principio, sin ningún tipo de lesión. Ante esta situación, se dio intervención a Bienestar Social y a los servicios de minoría para que determinen si existen consecuencias respecto a la custodia de la menor. El Fiscal Agüero aclaró que la justicia penal no interviene en la custodia de menores, salvo en casos de violencia familiar que impliquen restricciones de acercamiento o contacto.

Muerte de un joven en comisaría: descompensación por consumo y sin signos de violencia

El otro hecho que conmocionó a la ciudad fue el fallecimiento de un joven de 33 años en la madrugada del domingo. La intervención judicial comenzó tras llamados al 101 de vecinos que alertaban sobre un presunto hecho criminal en un domicilio, con un joven descalzo y sin remera en la calle, y la rotura de una ventana.

La policía, al llegar al lugar, demoró al joven. Pocos minutos después de su traslado a Comisaría Segunda, el muchacho comenzó a tener problemas respiratorios y a descompensarse. Se llamó al servicio de emergencias, que lo asistió y trató de reanimarlo. Es en ese momento cuando el Fiscal Juan Pellegrino y, posteriormente, el Fiscal General Agüero, tomaron conocimiento del deceso.

“Estábamos en la comisaría sin saber por qué una persona había fallecido ahí, presumiendo que pudiera ser víctima de un hecho de violencia”, relató Agüero. Inmediatamente, se constituyeron en el domicilio del joven para interrogar a los vecinos y a la familia. Se convocó a la Agencia de Investigación Científica para intervenir tanto en la comisaría como en la vivienda, y se revisaron todas las cámaras de seguridad de los domicilios lindantes.

El Fiscal Agüero, junto a Juan Pellegrino, presenciaron la autopsia realizada por el doctor Ferreira. Las conclusiones preliminares fueron determinantes: “Externamente este joven no tenía ninguna lesión compatible con un hecho de violencia de terceros o de persona policial. E internamente lo que tenía era una descompensación orgánica producto de la gravedad del consumo de este joven y fallece por una asfixia propia de este colapso orgánico que tuvo”, detalló el Fiscal.

Armando Agüero lamentó ambos sucesos, destacando que, si bien la beba afortunadamente está fuera de peligro, la negligencia de los padres es preocupante. En cuanto al joven fallecido, lo describió como “un joven muy querido en su ámbito familiar y sus vecinos, y que lejos de ser un chico con conflictos con la ley, era un chico con problemas de salud”.