General Villegas, provincia de Buenos Aires — Dos amigos de 11 y 12 años instalaron este miércoles un puesto improvisado para lavar parabrisas en la esquina de Avenida Mitre y Brown, frente a la capilla en construcción de San Cayetano, con el objetivo de reunir fondos para poner un kiosco en el barrio.
Los menores, alumnos de la Escuela Nº 45, trabajaron después del horario escolar con una botella con agua y detergente, una escobilla limpiavidrios y un trapo tipo repasador; cada vez que el semáforo se pone en rojo se acercan al cordón y ofrecen el servicio a los automovilistas. Uno de ellos dijo que “cada persona que nos dice que sí es una bendición”, y ambos explicaron que lo recaudado se destinará a comprar mercadería para abrir el kiosco frente a la vivienda de uno de los chicos.
A pesar de la amable disposición, los chicos relatantes que la mayoría de las respuestas es negativa, pero no desisten y planean mudar su emprendimiento a una esquina más céntrica para aumentar las posibilidades de conseguir clientes. Mencionaron además que conocen casos de otros niños que lograron comprar un teléfono o botines con lo recaudado en actividades similares, y que uno de los dos ya había reunido dinero de esa manera en otra ocasión.
Vecinos y transeúntes observan la iniciativa con opiniones diversas: algunos valoran el esfuerzo y la actitud emprendedora; otros advierten sobre la carga que representan esas prácticas para chicos en edad escolar. Desde la nota se destaca que, más allá de las opiniones, los menores aprenden habilidades como el trabajo y el ahorro mientras buscan concretar su proyecto comercial.
Fuente informativa: Distrito Interior
