Un residente de General Pinto, provincia de Buenos Aires, fue confirmado como uno de los 34 afectados por triquinosis en la región, todos vinculados al consumo de chacinados adquiridos en una carnicería de la ciudad de Lincoln. El brote se originó tras el decomiso de una importante cantidad de carne contaminada con triquina, el parásito responsable de la enfermedad.

Así lo informó este miércoles el doctor Jorge González, Secretario de Salud de Lincoln, en una entrevista con el medio Plura. El funcionario detalló que, hasta el momento, se registraron 34 casos de personas afectadas por triquinosis, tutti vinculadas al consumo de productos comprados en la misma carnicería donde se incautó la carne infectada.

De los 34 pacientes, tres no son de Lincoln pero consumieron productos de ese comercio: uno de El Dorado, otro de Martínez de Hoz y el restante de General Pinto. González precisó que todos los afectados se encuentran en tratamiento ambulatorio, aunque reconoció que hubo pacientes que requirieron internación en terapia intensiva.

La Municipalidad de Lincoln inició acciones legales contra el propietario del establecimiento, del que se había informado anteriormente que ya había tenido inconvenientes por situaciones similares.

Síntomas de la triquinosis
Los signos y síntomas de la infección por triquinosis pueden variar según la cantidad de larvas consumidas. En casos leves, puede no haber manifestaciones. Los síntomas digestivos pueden comenzar uno o dos días después de la infección e incluyen diarrea, dolor abdominal, debilidad y cansancio intensos, náuseas y vómitos.

Aproximadamente una semana después de la infección, suelen aparecer los síntomas provados por la invasión del tejido muscular, que pueden comenzar entre dos y ocho semanas después: fiebre alta con escalofríos, dolor y sensibilidad muscular, dolor articular, hinchazón en párpados o rostro, debilidad, dolor de cabeza, sensibilidad a la luz, conjuntivitis y picazón o irritación en la piel.

Los síntomas pueden durar varios meses y, aunque disminuyen cuando las larvas forman quistes, la fatiga, el dolor leve, la debilidad y la diarrea pueden persistir durante meses o incluso años.

Fuente Informativa: Distrito Interior