La cardióloga Lorena Brocal, de General Pico, La Pampa, alertó sobre el avance del consumo de vapeadores entre adolescentes y reclamó que se implementen con urgencia campañas de educación tanto en las escuelas como en el ámbito familiar. Según datos nacionales que citó la profesional, el 35,5% de los y las adolescentes argentinas ya probó estos dispositivos, una cifra que considera alarmante y que exige respuestas más sistemáticas por parte de las instituciones.

Brocal explicó que viene realizando tareas de divulgación a través de redes sociales, a las que describió como la forma más accesible hoy para llegar a un público amplio, aunque subrayó que ese esfuerzo resulta insuficiente si no se acompaña con políticas educativas más organizadas. Señaló que en algunos colegios la conversación sobre los riesgos del vapeo “ya tiene espacio”, pero advirtió que el abordaje debe ser más profundo y sostenido en el tiempo para que tenga impacto real en la salud de las y los jóvenes.

La médica remarcó que es indispensable “educar al adulto” y valerse de la escuela como canal para llegar a las nuevas generaciones, pero insistió en que el primer ámbito de prevención es la casa. Contó que su propia hija le relató que, para la Navidad pasada, un compañero recibió un vapeador como regalo, lo que para ella evidencia hasta qué punto muchos padres y madres minimizan el riesgo al suponer que, como no hay humo visible, el dispositivo es inocuo. “Este diálogo tiene que estar en la casa”, enfatizó la profesional, al insistir en la necesidad de que adultos responsables se informen y hablen del tema.

Brocal detalló que, desde la Federación Argentina de Cardiología y junto a otras nueve sociedades científicas del país, vienen desarrollando trabajos de divulgación dirigidos a la comunidad para amplificar el mensaje preventivo. Mencionó que en el congreso realizado en abril en Santa Rosa, capital pampeana, el Comité de Salud Ambiental y Prevención Cardiovascular destinó una mesa específica a la problemática de los vapeadores, donde se analizaron estrategias de comunicación y concientización.

La cardióloga sostuvo que el eje del mensaje debe ser contundente: la nicotina “no es saludable en ninguna dosis” y resulta dañina en todos sus niveles y presentaciones. En ese sentido, insistió en que tanto familias como instituciones educativas deben asumir que los dispositivos electrónicos para suministrar nicotina también implican riesgos y no pueden promocionarse como alternativas seguras.

Con base en un relevamiento nacional que alcanzó a más de 117.000 estudiantes y representa a unos 2 millones de adolescentes escolarizados, Brocal recordó que el auge del vapeo se replica también a nivel global, donde se calcula que unos 15 millones de jóvenes de entre 13 y 15 años consumen estos productos. Frente a ese escenario, consideró clave que madres, padres y tutores se sienten a conversar con los adolescentes y brinden información clara y basada en evidencia sobre las consecuencias del consumo de nicotina.

La médica señaló además que, hasta el momento, no fue convocada por establecimientos educativos de General Pico para brindar charlas específicas sobre el tema, aunque manifestó su disposición a participar de iniciativas que apunten a disminuir el consumo de nicotina en todas sus formas entre la población más joven. Según Brocal, la articulación entre escuelas, familias y sociedades científicas será determinante para frenar una tendencia que ya se consolidó entre las y los adolescentes y que, de no intervenirse a tiempo, tendrá impacto en la salud cardiovascular de las próximas décadas.

Fuente Info Pico.