El gobierno de la provincia de Buenos Aires, Argentina, anunció esta semana un refuerzo del plan de contingencia frente a la intensificación del fenómeno climático El Niño, que podría provocar lluvias muy superiores a lo habitual entre octubre y diciembre de 2026 en la región pampeana.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, sostuvo que «hay que estar preparados para el peor escenario» y ordenó por decreto la creación de una mesa interministerial destinada a coordinar las acciones de las distintas áreas del Estado provincial en articulación con los municipios de la región. Según indicó, los pronósticos disponibles señalan una probabilidad del 95% de que el fenómeno de este año sea de intensidad muy fuerte, con desarrollo previsto durante los próximos meses.

Tres niveles de acción
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, detalló que el plan se estructura en tres niveles de trabajo. El primero está centrado en el monitoreo y la información, y contempla la construcción de un visor provincial único que reunirá en tiempo real los datos de las estaciones meteorológicas e hidrológicas disponibles: 42 estaciones actuales del ministerio, otras 208 licitadas o planificadas, y las que se sumen mediante convenios de colaboración. Esta herramienta permitirá a los intendentes de la provincia conocer en tiempo real el estado de las cuencas hídricas y las condiciones meteorológicas locales. Según un informe de la Autoridad del Agua provincial, las zonas centro, este y noroeste de Buenos Aires presentan actualmente niveles de saturación del suelo muy críticos.

El segundo nivel incluye medidas concretas de prevención. Ya fueron contratadas más de 33 mil horas de maquinaria vial, con una inversión de 5.700 millones de pesos argentinos, destinadas al mantenimiento de infraestructura y a la respuesta ante posibles emergencias. El plan también contempla la limpieza de arroyos mediante cooperativas locales, el mantenimiento de la accesibilidad vial a través de Vialidad provincial y un esquema de contingencia para garantizar la continuidad de los servicios públicos, con protocolos conjuntos con cooperativas eléctricas y la incorporación de sistemas móviles de almacenamiento de energía.

El tercer nivel corresponde a las obras estructurales de contención hídrica. Katopodis precisó que actualmente hay 139 obras y proyectos hidráulicos en desarrollo en distintos puntos de la provincia, entre los que se destacan intervenciones en la ciudad de Bahía Blanca, la obra del Canal Maldonado, el Plan del Río Salado y la construcción de la presa de Pergamino, que se encuentra próxima a ser licitada.

Fuente Informativa: La Opinión de Trenque Lauquen