En una iniciativa que busca conciliar la celebración con la responsabilidad social y ambiental, la senadora bonaerense de Fuerza Patria, Sabrina Bastida, promovió en las últimas horas la creación del programa “Festejos Responsables”, destinado a reconvertir las tradicionales celebraciones de egresados.
La proposta oficialista, presentada el pasado 14 de junio (ayer, según el calendario local), apunta a erradicar prácticas que generan desperdicio masivo de alimentos y contaminación, con el objetivo de promover festejos más seguros, solidarios y sustentables. La iniciativa está dirigida a los estudiantes del último año de los niveles secundarios y terciarios de toda la provincia de Buenos Aires.
Según los fundamentos del proyecto, las tradicionales celebraciones conocidas como “últimos primeros días” (UPD), caravanas o festejos de egresados suelen incluir el uso masivo de harina, huevos, polenta y otros productos como parte del cotillón. Los datos del expediente revelan que, durante cada festejo, un graduado desecha en promedio cuatro kilogramos de alimentos, equivalentes a aproximadamente trece raciones de comida. Extrapolada al conjunto de las celebraciones anuales, esa cifra alcanza las 560 toneladas de desperdicio, una realidad que Bastida Consideró “incompatible con el escenario social que atraviesa la provincia”.
“Frente a los altos índices de inseguridad alimentaria, resulta imperioso que el Estado provincial regule estas prácticas evitando el desperdicio de alimentos aptos para el consumo humano”, reclamó la dirigente de la Octava sección.
El programa “Festejos Responsables” propone reemplazar las celebraciones tradicionales por modalidades más seguras y ecológicas. Uno de sus ejes más novedosos es la promoción de sistemas de recuperación y donación de alimentos: se plantea sustituir el uso recreativo de productos por kits de cotillón ecológicos y canalizar los alimentos no perecederos hacia comedores comunitarios y entidades de bien público.
Además, el articulado establece la obligación de reducir la generación de residuos mediante materiales biodegradables o reciclables, y limita el empleo de elementos contaminantes en la vía pública. Bastida destacó que la acumulación de envases y plásticos de un solo uso degrada el paisaje urbano y sobrecarga los sistemas de higiene municipales. También señaló que remover los restos de estas celebraciones demanda cerca de mil litros de agua por hora, un volumen que podría cubrir las necesidades diarias de unas veinte personas.
La regulación apunta especialmente a desalentar el uso de elementos inflamables o similares a la pirotecnia, cuya manipulación suele derivar en accidentes. Para garantizar su implementación, Bastida establece que las instituciones educativas de la provincia incorporarán la iniciativa en sus reglamentos internos. En el caso de las universidades, la adhesión será voluntaria, aunque el proyecto invita a promover medidas similares dentro del marco de su autonomía.
La Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) coordinará con el Ministerio de Ambiente bonaerense campañas de difusión en establecimientos educativos públicos y privados, mientras que toda celebración en espacios públicos requerirá autorización expresa de las autoridades locales.
FUENTE: DIPUTADOS BONAERENSES
Fuente Data Trenque.
