• Tras el escándalo Weinstein y el movimiento #MeToo, Hollywood comenzó a contratar coordinadores de intimidad para proteger el bienestar de los elenco en escenas sexuales o íntimas
  • Estos profesionales actúan como mediadores entre directores, actores y producción: leen el guion, definen los límites de confort con cada intérprete, y diseñan coreografías consensuadas para evitar daños físicos o emocionales .
  • La profesión se estableció formalmente en producciones como The Deuce, Euphoria, Sex Education, y su adopción se aceleró desde 2018–2019 en Estados Unidos, y llegó a España en 2021
  • En España se están implementando leyes que hacen obligatorio su rol en rodajes con contenido sexual o desnudez, como parte del nuevo Estatuto del Artista: una medida destacada del Ministerio de Trabajo y Cultura que también fue respaldada por la Unión de Actores.
  • Expertas como Carina Gutterman destacan que esta figura brinda contención real, incluso psicoemocional, y convierte escenas íntimas indeterminadas en procesos protocolizados y seguros .
  • Aunque la mayoría de sus integrantes son mujeres, su papel se concibe como una herramienta de protección para actores de cualquier género. Además de coreografías, ofrecen acompañamiento, negociaciones de límites y soporte emocional

Nos encargamos de gestionar todas las escenas que implican desnudez, besos, sexo simulado o violencia, garantizando el consentimiento y bienestar de cada persona involucrada”, explicó Tati Rojas, coordinadora de intimidad, al describir el alcance de un rol poco conocido en la industria del espectáculo. Su tarea va mucho más allá de marcar límites físicos, abarca también el acompañamiento emocional y psicológico de quienes participan en este tipo de secuencias.

La figura de la coordinadora de intimidad redefine el modo en que el cine aborda las escenas sensibles. En una profesión que surgió recientemente, en respuesta a la necesidad de proteger a las y los artistas y equipos. Rojas es una de las pocas especialistas en el país. Desde el primer encuentro con directores hasta el uso de formularios y coreografías específicas, su trabajo permite que la representación de la intimidad en la ficción sea segura, respetuosa y acorde al consentimiento explícito de cada persona.

La labor comienza con reuniones con directores para definir los planos, la manera en que se filmará y los límites que desean los artistas. “Sí o sí me tengo que juntar con el director o la directora y que me digan qué quieren específicamente”, remarcó. Posteriormente, el trabajo pasa al encuentro con los artistas, donde se aclaran las partes del cuerpo que pueden mostrarse, qué tipo de contacto físico aceptan y cuáles son sus límites. “Un beso es lo más real que hay. Podemos simular una penetración, pero el beso es verdadero, se lo dan de verdad”, especificó.

Además, la coordinadora de intimidad se responsabiliza por el acompañamiento emocional. De acuerdo a su experiencia, muchas veces situaciones personales se mezclan con la ficción y su función es ayudar a separar esos planos y contener a quienes lo necesitan.

El rol no solo está al servicio del elenco, sinotambién del equipo técnico, abriendo un espacio para que cualquier integrante pueda manifestar incomodidad y, si es necesario, dejar de participar de una escena. “Se reemplaza a esa persona si no está cómoda”, explicó en relación a casos en los que miembros del equipo han preferido no estar presentes ante una situación compleja.

El origen del rol y su desarrollo en la industria audiovisual

El papel de la coordinación de intimidad nació a partir del movimiento Me Too en Estados Unidos durante los años 2017 y 2018. “Alguien se preguntó por qué había coordinadores de pelea para coreografiar y proteger a los actores, pero no existía ese mismo cuidado para las escenas íntimas”, contó Rojas. Así como en las escenas de violencia se utilizan protecciones para evitar lesiones reales, en las de intimidad también se implementan estrategias para que la simulación sea creíble y segura para todos los involucrados.

La coordinadora remarcó que, a diferencia de otros aspectos técnicos, el acompañamiento en escenas íntimas requiere conocimientos adicionales en comunicación no violenta, sexualidad y primeros auxilios psicológicos. Destacó que el objetivo principal es prevenir abusos físicos y psicológicos, problemáticas que, según sus palabras, han sido frecuentes en la industria tanto fuera como dentro de Argentina.

El trabajo de estos profesionales implica coreografiar cada contacto y marco de consentimiento, permitiendo que las escenas sean actuadas sin generar situaciones indeseadas. La llegada de este rol respondió a una necesidad urgente. “La representación de la sexualidad debe ser buena, ni muy fingida ni limitada a lo que se suele consumir culturalmente”, concluyó Rojas sobre el impacto positivo de la figura en los rodajes.

FUENTE INFOBAE.